jueves, 24 de julio de 2008

ES MEJOR

Es mejor que me vaya sin dejarte nada a cambio, que me olvide del pasado y de que casi estuviste a un lado. Es mejor que no recuerde muchas de las cosas que pasaron, y aunque fueron sólo días me parecen años que me agobiaron. Es mejor que me vaya y lo deje todo a un lado, que no conserve más que el recuerdo de tus palabras y el efecto que tuvieron; que no busqué más allá, que no indague en su significado.

Es mejor que te vayas y te apartes de mi lado, para evitar confusiones de un momento ya olvidado. Es mejor que no regreses y que dejemos todo atrás: junto a todas esas cosas que una vez ya quise olvidar. Es mejor no vernos, ni buscarnos; es mejor nunca encontrarnos, a tener que vivir negando un sentimiento que en mí crece a cada instante, que se hace más y más grande en segundos, que ya no puedo controlar. Es mejor que lo acabe de raíz, o terminará por acabarme.

Sabes que siempre he sido así, nunca muy constante, pero siempre feliz, y en momentos como este, con tanto que decidir, es mejor que me aparte y te deje seguir, que tú decidas por ti misma es la mejor solución, la mejor forma de que sigas adelante sin que una huella mía deje una marca en tu pasado y te perturbe por tanto tiempo que no lo podrás recordar.

Es mejor que me aleje, que busque en mi oscuridad una forma de escapara de esto, que otra vez el tiempo me hable y me indique hacia dónde debo ir, o qué camino tomar. Es mejor eso a estar contigo y un día descubrir que ya nada es igual, que todo fue una fantasía, que nada fue ni podrá ser como quisimos, que nada de todo esto fue nunca real.

Te dejaré sólo mis palabras, escritas en un trozo de papel, ésas palabras con las que se expresa mi alma, las que sabes que siempre son verdad, las mismas palabras que nunca puedo detener.

Me iré después de escribirlas y dejarlas junto a ti, en una madrugada triste y lluviosa, que sigue a una noche iluminada y feliz. Me iré así, con la mañana, buscando en el camino mi destino, y en cada sombra, cada huella, cada imagen que pase frente a mí, te veré a ti, tan risueña como siempre, tan hermosa como sólo tú pudiste ser, tan auténtica, tan irreal, tan ficticia y a la vez, para mí, tan real.

Resultaste ser tan buena que no soy capaz de herirte, simplemente no puedo hacerte esto, lo que siempre termino haciendo a todos sin quererlo, sin desearlo, pero sin poder evitarlo.

Es mejor que me vaya y lo deje todo atrás, guardando sólo recuerdos que no podré olvidar. Tal vez llegue a ser muy duro, pero no puedo hacer sino lo que creo mejor para los dos; que nos alejemos y conserve cada uno por su lado los recuerdos más alegres de una era que termina, una era tan breve que no lo parece, que no es más que unos días plagados de acciones inesperadas, de descubrimientos insólitos entre ambos, de felicidad desbordada, de sueños imposibles, ilusiones irrealizables que tuvieron su lugar; todas esas acciones que ambos sabemos no pueden continuar, no por nosotros, sino porque sé que hay alguien más.

Hoy me voy y te dejo mis palabras, y poco más. Pero es mejor hacerlo de una vez, y así evitar que algo más pueda llegar a pasar, que algo más grande ocurra y alguno se pueda lastimar.

Es mejor decir adiós. Es mejor todo acabar. Es mejor hacer una despedida que llegar a lamentar hechos sin sentido. Es mejor que me vaya, y no te lleve conmigo, que me lleve y disfrute tus recuerdos, y que tú conserves los míos. Todo porque, al fin y al cabo, para ti puede haber sido un juego lo que para mí fue por un momento tan real.

A. A. A. M.

28 – 02 – 2006.

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