Siempre has sido ese sueño inalcanzable dentro de mi cabeza, esa realidad oculta que he esperado ciegamente, una ilusión desdeñada que el tiempo fue dejando atrás, un vacío en una parte de mi vida que nunca esperé como ahora llenar.
Pero ese día llegaste tú, con tus palabras, tus ideas y un sentimiento admirable que nadie puede igualar. Un día saliste de las sombras y te encontraste conmigo, que venía de otra sombra causada por lo que he vivido, lo que he sentido, y todo lo que he aprendido. No fue como cualquier caso normal, pero… llegaste tú; con todas nuestras diferencias, los dos con mentes abiertas y un objetivo en común. Llegaste tú, apareciste en mis tinieblas como una luz cegadora y espectral, con tu cuerpo celestial que se materializó en instantes frente a mis sueños rotos, junto a la tristeza de mi ilusión perdida.
Llegaste tú y todo cambió. El sólo ver tu figura cambiaría todo en mí. Fue extraño cómo una simple silueta pudo tener ese efecto, cómo pudo lograr lo que nada había nunca hecho. Llegaste tú y todo cambió, para siempre; ya nada sería nunca igual, pues a partir de allí, en ese instante, supe que podría tenerte, y empezó para mí este miedo de perderte.
Y es que desde ese día siempre pienso en tu mirada de tristeza, en tu boca llena de colores, en el dulce de tus labios, en tu rostro terso y suave, y nada más que en ti, y en tu cuerpo, todo lleno de romance.
Sólo quiero que todo siga como es hoy, hoy que sé que estás a mi lado, que encontré lo que siempre había soñado, que tengo todo lo que alguna vez quise y tardo mucho en cumplirse.
Mas, si un día todo cambiara, por alguna razón lejana, y vieras en mi cara correr lágrimas, debes saber que no será por lamento, será por la tristeza de haber llegado a tener junto a mí todo lo que alguna vez quise, y por haberlo dejado ir, por cargar sobre mí la responsabilidad de haberlo perdido, por no haber sabido cómo controlarlo, por no disfrutarlo todo como siempre supe que debía hacerlo. En fin, por haberlo perdido todo sin la acción de nadie más, por no entender cómo controlar lo que yo mismo quise y más que nada, por no entender cómo complacer a esa persona que todas mis ilusiones llevó a la realidad y más allá del límite, tú. Será por todo eso que quise, por no saber quererlo cuando llegó a mí. Será por mis sueños rotos.
03 – 12 – 05
A. A. A. M.
No hay comentarios:
Publicar un comentario